miércoles, 22 de diciembre de 2021
Verónica
Curiosamente busco este blog que pensaba desaparecido, y aquí está, intacto, inamovible al paso del tiempo..
El lugar perfecto para expresarme sobre la dramatica desaparición de mi actriz favorita..
Estos dias tengo tiempo debido a mi operación de apendicitis, y me apetece escribir…
Me refiero a Verónica Forqué.
Desafortunadamente solo la ví una vez en teatro, en el 2010 concretamente en el Bellas Artes con “La Abeja Reina” Me hipnotizó su forma de interpretar, mas que la propia obra (que también me gustó) y aquella vez confirmé mi teoría de mejor actriz de teatro y cine español, por lo menos mi favorita.. La ví poco en teatro, pero sí me bebí algunas de sus películas, seguramente la primera fué “la Guerra de Papá”, haciendo de la entrañable Vito, aquella empleada de hogar con novio en mili, que tenía que lidiar con Lolo Garcia, aquel niño que interpretó un año despues a “Tobi”, el niño con alas (Pelicula de Mercero, que me marcó y que casi nadie recuerda…) aunque la película más temprana, muy posterior a estas y la que mejor recuerdo fué “Bajarse al moro” de Colomo, también “la vida alegre” de Colomo, also..
Cine con sentido y tan adelantado!. Ella no actuaba, no lo hacía porque ella era verdad, sentía, y cada frase expresada era pura certidumbre.. Con sus miradas te expresaba todo un dialogo.. Debería (yo) hablar en presente porque ahí está su legado para revivirlo una y otra vez..
Un alma muy sensible, no es que lo fuera demasiado, que lo era, y eso es muy positivo al igual que negativo, ya que se bebía el mundo, y el mundo se la bebía a ella…
La fragilidad del ser que a la vez era su fortaleza, gracias a ella consiguió ser y volar tan alto.
Era un hada, un hada real..
Un hada quizás muy cansada de esta realidad que la apabullaba… Estaba harta, hasta las narices de todo y de todos, pasada de depresiones y quizás también aburrida del cruel paso del tiempo..
No encajaba en este frenetismo social lleno de reglas y audiencias en el que decidió meterse o donde cayó, que la llevó donde nunca debió estar y la hicieron mostrarse y reflejar una cara ambigua.. Las mal entendidas redes sociales hicieron el resto…
Y es que a las hadas hay que protegerlas, cuidarlas y darles su lugar…
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